Las abejas tienen un rol importante para el planeta por su función en la polinización de las plantas y en el desarrollo de distintos cultivos agrícolas. Sin embargo, su población se ha reducido considerablemente en los últimos años. Para su protección, la apicultura, actividad dedicada a la crianza de las abejas, es clave y en Chile una de las organizaciones más destacadas es la Cooperativa Apicoop.
Para su protección, es fundamental el desarrollo de la apicultura, la actividad dedicada a la crianza de las abejas y sus colmenas, con el objetivo de obtener los productos que sean capaces de elaborar.
En Chile, una de las organizaciones destacadas en esta materia es la Cooperativa Campesina Apícola Valdivia (Apicoop). Y su gerente general, Juan Eduardo Henríquez, asegura: “sin abejas, y al ritmo que vamos contaminando nuestro planeta, nuestra sobrevivencia se encuentra en cuestionamiento. El principal rubro de la apicultura no es la producción de miel, sino que es la polinización, de manera que hoy todos los esfuerzos que se hagan por fortalecer la apicultura tendrán un impacto importante”.
Apicoop
Apicoop se fundó en 1997. Se ubica en la ciudad de Paillaco (Región de Los Ríos) y la componen alrededor de 200 pequeños y medianos productores apícolas distribuidos en la región de O’Higgins y la región de Los Lagos.
Dentro de las cualidades de Apicoop es que es una de las impulsoras del Comercio Justo en Chile y cuenta con dos certificaciones internacionales, Fairtrade Labelling Organizations (FLO) y Global Gap. Tal como su nombre lo indica, esta práctica implica pagar un precio “justo” a los productores por los bienes que producen. Además se promueve el cuidado del medio ambiente y el respeto y no explotación de los trabajadores.
Es por eso que Juan Eduardo Henríquez cuenta que dentro de sus objetivos está el próximo desarrollo de la apicultura y que busca además “mejorar la calidad de vida de sus asociados a través de la comercialización de su producción de miel”. Asimismo, cuentan con una serie de servicios para los socios que incluyen asistencia técnica, abastecimiento de medicamentos, material agrícola y análisis de laboratorio.
Productores de miel
El representante de la Apicoop destaca que a nivel nacional son uno de los mayores productores de miel y que anualmente acopian unas 1.200 toneladas. De hecho, según el Servicios Nacional de Aduanas, para el 2018 fueron el principal exportador del miel del país.
Si bien las cifras son alentadoras, los apicultores tienen que saber convivir con años irregulares, ya que si en 2018 el volumen de producción a nivel nacional fue abundante, este 2019 enfrentan su peor temporada en cuatro décadas. “En nuestro trabajo hemos visto que un año puede ser muy bueno y el otro que es para morirse. Aunque efectivamente hay un tema climático que es preocupante”, dice.
En ese sentido, para que las familias dedicadas a la apicultura se abran a nuevos mercados, Henríquez dice que es fundamental que se genere una asociatividad entre el sector público y privado. “El privado es el pequeño productor y el público son instancias como Corfo, Indap, Sercotec, ProChile. Por eso, el 70% de nuestros socios son usuarios de estas entidades”, asevera.
Pero para que el futuro de la apicultura sea más rentable, el gerente asegura que hay “que salir de esa suerte de subdesarrollo del rubro, que está dado por un desconocimiento del mercado, de los costos de producción, falta de tecnología y de acceso a la información de investigación. Si como país somos capaces de alinear estas cosas, el rubro puede tener otra rentabilidad”.



“Queremos alimentarnos sabiendo quién es el productor, cómo, cuándo y dónde fue producido lo que consumimos. Así lograremos que valoren sus productos y que aprecien en su justa medida el valor de los mismos”, son los principios de La Manzana escritos en su sitio web.
Catrileo dice que esta práctica empezó a crecer y cada vez fueron más los que empezaron a participar. Si bien en un comienzo los productos eran para los socios, tiempo después abrieron para público general.


En el caso de los trabajos con los colegios, Díaz explica que consisten en realizar talleres enfocados principalmente en prevenir la generación de basura, enseñar técnicas de valorización e implementar equipamiento para la gestión de los residuos dentro del establecimiento, entre otras actividades.



“Tenemos una atención personalizada con el socio y tenemos inclusión financiera en el sentido que atendemos a todos los segmentos”, señala Pedro Bombal, gerente general de Lautaro Rosas. Y agrega que la cooperativa cumple fielmente con el modelo cooperativo en el sentido de que “hay un remanente que se distribuye entre los socios, ya que esta organización es de todos”.


Asimismo, dentro de los recorridos se visita al Parque Nacional Volcán Isluga (Comuna de Colchane), que se encuentra a tres horas de Iquique.
“Las escuelas públicas tienen la oportunidad de canalizar estos fondos que les entrega el Mineduc que buscan mejorar la convivencia estudiantil y la metodología del aprendizaje y donde proponemos que se puede realizar una buena pedagogía en base a nuestros circuitos, que son acordes a la malla curricular del Mineduc”, indica



En ese sentido, desde Cooprel señalan que para las zonas rurales “no contar con el suministro eléctrico que históricamente les han brindado las cooperativas eléctricas, les hubiera significado un impacto social y económico catastrófico, ya que sólo se habrían podido desarrollar actividades de subsistencia”.